La resistencia a los antimicrobianos, según la Organización Panamericana de Salud (OPS), representa una amenaza significativa para la eficacia en la prevención y tratamiento de diversas infecciones causadas por virus, bacterias, hongos y parásitos. Este fenómeno, conocido como RAM, se manifiesta cuando microorganismos como bacterias, hongos, virus y parásitos experimentan cambios al exponerse a antimicrobianos como antibióticos, antifúngicos, antivíricos, antipalúdicos o antihelmínticos, dando lugar a microorganismos ultrarresistentes.
La OPS destaca que esta resistencia conduce a la ineficacia de los medicamentos, permitiendo que las infecciones persistan en el organismo y aumentando el riesgo de propagación a otras personas. Esta problemática adquiere proporciones globales, requiriendo acciones coordinadas de todos los sectores gubernamentales y de la sociedad en su conjunto.
La preocupación mundial respecto a la resistencia a los antimicrobianos radica en la aparición y propagación de nuevos mecanismos de resistencia en todo el mundo, comprometiendo la capacidad de tratar enfermedades infecciosas comunes. La falta de antimicrobianos efectivos afecta procedimientos médicos críticos como trasplantes de órganos, quimioterapia contra el cáncer, control de la diabetes y cirugías mayores, convirtiéndolos en riesgos elevados.
Este problema también impacta en el costo de la atención médica, al prolongar las estancias hospitalarias y requerir cuidados más intensivos. La resistencia a los antimicrobianos representa una amenaza para los logros de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y obstaculiza el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En el ámbito comunitario, las resistencias afectan el tratamiento de infecciones comunes, como las urinarias por Escherichia coli o las respiratorias por Streptococcus pneumoniae o Haemophilus influenzae, que pueden no responder a los antibióticos de rutina, necesitando tratamientos más complejos y costosos.
La OPS señala que la resistencia a los antimicrobianos se acelera debido al mal uso y uso excesivo de antimicrobianos en personas y animales, incluyendo situaciones donde se administran sin supervisión profesional. La presencia de microorganismos resistentes en personas, animales, alimentos y el medio ambiente contribuye a su propagación, exacerbada por el control deficiente de la infección, condiciones sanitarias inadecuadas y manipulación incorrecta de los alimentos.
Para contener la resistencia a los antimicrobianos, la OPS destaca la importancia de la prescripción adecuada, la educación comunitaria, la vigilancia de la resistencia y de las infecciones asociadas a la atención en salud, así como el cumplimiento de la legislación sobre el uso y dispensación de antimicrobianos.
Organización Panamericana de Salud (OPS)
Sitio web: RAM, resistencia antimicrobiana