Para cuidar su salud y la de su familia, y prevenir infecciones, es fundamental realizar una correcta higiene de manos antes y después de cualquier actividad, ya sea relacionada con el cuidado del paciente o en las actividades cotidianas.
Dentro de la Clínica, es importante higienizar las manos constantemente. Para ello, utilice el dispensador de alcohol glicerinado y frote sus manos durante 20 a 30 segundos, o lave sus manos con agua y jabón durante 40 a 60 segundos.
Verifique que el personal de salud realice la higiene de manos antes de tener contacto físico con el paciente o al manipular dispositivos invasivos.